MORADA DE DIOS

Y conocí el amor

¡Si!

Con él, de tu mano.

En un nuevo dialogo:

El silencio.

Miré las estrellas,

que él regaló taciturno,

a cambio de tus ojos.

Palpé la luna

que él me dio,

a cambio de tus manos.

Bailé con ángeles

en el nacimiento

del año nuevo,

en júbilo con los niños.

Abracé tu esencia

en los tallos de sus árboles

bailando al compás de tu sonrisa

provocada por la dicha de la vida.

Navegué en el mar

de tus melodías

pronunciando tu mutismo

callando mi conversación.

Vivo en paz, descanso siempre

aunque duerma menos,

en su regazo, escuchando tu canto

en el viento.

¡Amé!

En comunión contigo.

Amo la acción

por su causa.

Habito un hogar,

cuyo jardín

está anidado por las virtudes

aprendidas en éste dialogo intenso

con el creador.

Aprendí que el sendero

del alma

hacia nuestra unión;

hacia éste ser tú conmigo

y yo contigo:

Nace y Yace

en el amor a Dios.