Y conocí el amor
¡Si!
Con él, de tu mano.
En un nuevo dialogo:
El silencio.
Miré las estrellas,
que él regaló taciturno,
a cambio de tus ojos.
Palpé la luna
que él me dio,
a cambio de tus manos.
Bailé con ángeles
en el nacimiento
del año nuevo,
en júbilo con los niños.
Abracé tu esencia
en los tallos de sus árboles
bailando al compás de tu sonrisa
provocada por la dicha de la vida.
Navegué en el mar
de tus melodías
pronunciando tu mutismo
callando mi conversación.
Vivo en paz, descanso siempre
aunque duerma menos,
en su regazo, escuchando tu canto
en el viento.
¡Amé!
En comunión contigo.
Amo la acción
por su causa.
Habito un hogar,
cuyo jardín
está anidado por las virtudes
aprendidas en éste dialogo intenso
con el creador.
Aprendí que el sendero
del alma
hacia nuestra unión;
hacia éste ser tú conmigo
y yo contigo:
Nace y Yace
en el amor a Dios.
servido por Claudia Cecilia
sin comentarios
compártelo
Este río
corriendo turbulento,
mientras río
del ayer que ya no es hoy.
Este río quebrantado
por las rocas
con que choca,
mientras río
de lo adverso
en nuestras vidas.
Este río,
pedregoso hace la ida
silencioso dice adiós.
servido por Claudia Cecilia
sin comentarios
compártelo
Es necesario correr riesgos, seguir ciertos caminos y abandonar otros… ¿Quién es capaz?, eso sí, tus convicciones siempre firmes y fortalecidas con las adversidades y los vientos.
servido por Claudia Cecilia
4 comentarios
compártelo
“…esto nace de la experiencia, pero ninguna experiencia
obtiene sentido, si no es a través de las operaciones del
pensamiento. Cuando se piensa, no se busca la verdad.
Pensar no es sed de conocimientos –muchas veces se
piensa acerca de fenómenos ya conocidos, he entrado en esta fase para buscar sentido a las cosas: Nombrarlas,
apropiarme del mundo a través de las palabras para así
humanizarlo y desalienarlo. Sino lo logro, seguiré, porque de todos modos lo disfruto...seguirè buscadomé...”
servido por Claudia Cecilia
2 comentarios
compártelo